5/25/2007

16 DE MAYO: LA IGUALDAD, UN COMPROMISO DE LOS PROFESIONALES DE LA INFORMACIÓN.

La última clase de la asignatura Tratamiento Informático de la Información se dedicó a continuar las exposiciones de los artículos que hemos elaborado para la Wiki Documentación UPO
. Además de las intervenciones sobre la ISO (Organización Internacional para la Estandarización) a cargo de Vero, sobre la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) y la ALA (Asociación Americana de Bibliotecas) por J.J. y sobre el capital intelectual, la web semántica, la elaboración de resúmenes y los resúmenes automatizados, de una servidora; hubo tres artículos, uno de cada uno de nosotros, que me interesaron de forma especial, con una clara línea común: el papel que juegan los profesionales de la información en la lucha contra las desigualdades sociales. De esta forma, el libre acceso a la información se convierte en una de las principales premisas que debe guiar sus actividades de estos profesionales, cuestión esencial para la libertad, la igualdad, el entendimiento mundial y la paz.

"Todos tienen el derecho a la libertad de opinión y expresión, este derecho incluye la libertad para tener opiniones sin interferencia y para buscar, recibir e impartir información e ideas mediante cualquier medio sin importar las fronteras" (Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, artículo 19)

El comentario de J.J. sobre el pago por préstamo
denuncia la directriz tomada por la Unión Europea “por la que se obliga por ley a bibliotecas, archivos y otros centros de información e investigación a pagar unos derechos o canon a autores y editores por los préstamos efectuados”. Tal y como señala el Manifiesto de profesores universitarios españoles contra el pago por préstamo en bibliotecas: éstas, "como agentes implicadas en la formación, la información y el entretenimiento de los ciudadanos, suponen un inmejorable medio para la promoción de la creación y la difusión de la cultura y el pensamiento, papel que siempre han desempeñado de forma desinteresada. Cualquier carga por el préstamo de sus obras supondría un retroceso en sus servicios y colecciones.” Por lo que este pago por préstamo “supondría la consideración de las bibliotecas y los centros públicos de información como entidades comerciales y no como instituciones culturales, necesarias para el desarrollo de los ciudadanos y el ejercicio del derecho a la educación, la información y la lectura que la Constitución Española reconoce.”

De la misma forma, según la IFLA (Federación Internacional de Asociaciones e Institucioes Bibliotecarias),
una organización no-gubernamental, internacional e independiente que representa los intereses de la Biblioteconomía y la Documentación, las bibliotecas y demás servicios de información son los intermediarios entre las personas y los recursos globales de información, las ideas y las obras de creación literaria. De la misma forma, asegura que Internet constituye en la actualidad la herramienta para la igualdad en el acceso a la información, “para el desarrollo personal, la educación, el estímulo, el enriquecimiento cultural, la actividad económica y la participación informada en la democracia. Todo el mundo puede presentar sus intereses, conocimiento y cultura para que los demás los conozcan”. De esta forma, las bibliotecas y el resto de los servicios informativos han de considerarse como “un medio para superar las barreras creadas por las diferencias en los recursos, la tecnología y la formación.”

La libertad de acceso a la información sin importar el soporte y las fronteras, se convierte de esta forma, en una responsabilidad primordial de los bibliotecarios y documentalistas para superar la brecha digital
. Esta fuente de desigualdades, de la cual nos habló Vero, “hace referencia a la distancia existente entre áreas individuales, residenciales, de negocios y geográficas en los diferentes niveles socio-económicos en relación a sus oportunidades para acceder a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación así como al uso de Internet, lo que acaba reflejando diferencias tanto entre países como dentro de los mismos”.

5/06/2007

2 DE MAYO: SOBRE CREATIVE COMMONS, TESAUROS, DIGITALIZACIÓN, LA NECESIDAD DE UNA RED LIBRE Y LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN.

Entre las luces de un flash que no paraba de intentar captar una instantánea de nuestro Pablo delante de la imagen del proyector, pudimos hacernos una idea de lo que significa realmente el movimiento Creative Commons,
también conocido como Copyleft. “Es posible que haya autores, músicos, directores y artistas en general que quieran disribuir sus obras bajo unas condiciones diferentes a las establecidas por el Copyright. Que, en vez de tener “todos”, sólo quieran tener “algunos derechos reservados”, lo cual –según este movimiento- debería estar permitido en una sociedad libre”. Creative Commons se convierte, por lo tanto, en una forma legal de conservar la autoría de la obra, obligar a los demás a citarla, impedir que se reproduzca para usos comerciales, etc. sin tener que regalarla. En definitiva, Creative Commons permite a los creadores escoger las condiciones bajo las cuales se pueden reproducir sus obras. No está mal, ¿no? “Ni anula ni está en contra del Copyright; simplemente amplía la gama de posibilidades de éste”

Jara, por su parte, hizo una larga y completísima intervención sobre su tema estrella: la elaboración de Tesauros
, “el vocabulario de un lenguaje de indización controlado, organizado formalmente con objeto de hacer explícitas las relaciones entre conceptos”. Definición, metodología, lenguaje, fases en la elaboración, directrices para su desarrollo, formatos, ejemplos… Un trabajo excelente.

La problemática de la digitalización fue tratada por Dani, que nos explicó como el cambio en los soportes de la información ha ampliado de una forma sin precedentes el campo de la documentación, la conservación y, sobre todo, el de la difusión. “Ahora en el siglo XXI el gran reto está centrado en digitalizar todas esas colecciones y ponerlas el servicio de los usuarios de cualquier parte del mundo, de forma accesible e inmediata a través de Internet”. Si bien la digitalización se ha convertido en la actualidad en la mejor forma de conservar y difundir la información, ésta “también ha servido para dificultar la conservación de las mismas debido a la rápida obsolescencia, cuyo origen en al ritmo frenético del productivismo industrial y la demanda de la sociedad de consumo”. De esta forma, Dani señala como, cada vez más, la gente cae en el error de consultar o valorar solo aquello que está digitalizado y es accesible a través de Internet: “recordemos que no existen ni los suficientes fondos presupuestarios ni el suficiente personal para "volcar" en la Red, los millones de documentos e informaciones existentes en bibliotecas, archivos y centros de documentación, presentes en cada país, región, ciudad o pueblo”.

En su segunda intervención, y bajo la mirada de una cámara digital que le grababa atentamente, Dani nos expresó su preocupación por la libertad en la red: “la entelequia a la que llamamos de forma genérica Internet, nos da (o nos dio) la posiblidad de comunicarnos, expresarnos y actuar de una forma libre e independiente, llevando a la máxima expresión a ambos términos, por encima de las barreras del Mundo Real. No obstante, tanto nuestos representantes políticos como ciertos lobbies procedentes de la industria discográfica y la gestión de los derechos, están haciendo presión y entrometiéndose en competencias que le corresponden exclusivamente al poder judicial”.

El último en exponer fue Carlos, que nos habló de la archiconocida por todos Sociedad de la Información
. “Aquella que depende por completo de los medios de comunicación, tecnológicos y de información”

4/02/2007

VISITA AL CENTRO DE DOCUMENTACIÓN DEL INSTITUTO ANDALUZ DE LA MUJER

El Centro de Documentación María Zambrano “busca, recopila, trata y pone a disposición de todas las personas que lo requieran información y documentación relativa al conocimiento del presente y pasado de las mujeres y que promueva la igualdad de oportunidades de mujeres y hombres”

Especializado en la temática de género de carácter divulgativo, en el centro María Zambrano podemos encontrar documentación relacionada con teorías feministas, derecho, filosofía, arte, educación, trabajo, salud, ciencias sociales, medios de comunicación… y, además de una importante colección de “literatura de mujeres”, toda la producción de María Zambrano, filosofa andaluza “referente de excepción para las mujeres en la toma de conciencia de nuestra propia identidad”

Además, desde el CD María Zambrano puede accederse a otras colecciones referentes a área de trabajo del Instituto Andaluz de la Mujer, como las publicaciones propias y coeditadas del IAM, la colección del Observatorio de la Publicidad
, etc.

El principal usuario de este centro es la mujer, aunque sus servicios están dirigidos a todas las personas y/o entidades que lo requieran.

El CD María Zambrano es en realidad un “híbrido” entre centro de documentación y biblioteca, a diferencia del CDE de la US, por ejemplo. De esta forma, mientras que la biblioteca de consulta suele ser uno de los servicios que ofrece el centro de documentación, en este caso nos encontramos con que ésta es parte del propio centro, como podemos observar en el desarrollo de las actividades que en él se realizan. De esta forma, las funciones de entrada, tratamiento, salida y mantenimiento están marcados por su condición de biblioteca, al igual que los servicios que se ofertan, tanto físicamente como a través de la red.

Como hecho significativo al respecto, me gustaría señalar que mientras el boletín del CDE era un claro ejemplo de selección y presentación de la información para su difusión, el
boletín de novedades documentales del CD María Zambrano no es más que una relación del nuevo material recibido en el centro. Publican también un boletín cultural mensual, con una selección de artículos culturales aparecidos en prensa, sin embargo, sólo se hacen unas cuantas copias en papel, por lo que la difusión de esta información es un tanto escasa.

Como nos señaló su directora, la actividad más importante de la cadena documental es la de búsqueda y selección. Ésta se realiza a partir de revistas de publicaciones (Babelia, Mercurio…) y suplementos dominicales (el cultural del ABC o el Mundo). Además, reciben periódicamente selecciones de librerías especializadas.

En cuanto a la organización y almacenamiento de los fondos, la mayoría de encuentran en una sala de libe acceso en la que utilizan su “propia CDU”, adaptada a sus necesidades. Así, nos encontramos con signaturas tales como: 28. violencia de género, 29. prostitución, etc.

En cuanto al tratamiento técnico destaca la elaboración catálogo de la biblioteca. Además de incluir la totalidad de los títulos que allí se encuentran, podemos consultar igualmente el vaciado de las revistas. Al respecto, es curioso que se trate de un vaciado selectivo. De la misma forma, capturan artículos en formato pdf por Internet que puedan resultar interesantes y los incluyen en el catálogo. Con lo que el catálogo de la biblioteca se convierte, además, en un servicio de difusión selectiva del centro de documentación.

Teniendo en cuenta que dicha selección, al igual que el resto de las que se realizan a lo largo de la cadena documental, se elabora bajo el criterio personal y, por lo tanto, subjetivo, del bibliotecario y/o documentalista, es necesario recalcar, una vez más, la necesidad de que éste sea un intelectual en la temática referida.

Otra cuestiones curiosas en cuanto a la elaboración del catálogo es que las materias se establecen por postcoordinación, es decir, todas la materias son independientes, coordinandose dentro de los registros. De la misma forma, destaca el hecho de añadir un resumen a las entradas del catálogo.

Entre los servicios de difusión destacan:

-Información sobre direcciones, convocatorias, etc. tanto físicamente como a través de correo electrónico
-Sala con materiales de libre acceso y posibilidad de préstamo a domicilio
-Catálogo automatizado consultable en sala y a través de la web
-Acceso a documentos electrónicos a través del catálogo
-Envío de documentos electrónicos a través de correo electrónico
-Hemeroteca, videoteca y acceso a Internet
-Información bibliográfica y elaboración de bibliografías a petición
-Asesoramiento y formación sobre búsqueda de información
-Boletín cultural mensual, con reseñas aparecidas en suplementos culturales de prensa
-Boletín de novedades documentales mensual accesible a través de la web
21 DE MARZO: LOS CENTROS DE DOCUMENTACIÓN

Como señalamos en el comentario anterior, la selección profesional de informaciones pertinentes entre la maraña informativa que nos rodea, se ha convertido en una necesidad primordial en nuestra sociedad de la información. Dichos “seleccionadores profesionales de información” son los centros de documentación.

Como pudimos comprobar en la visita al CDE, estos centros se encargan de reunir, recoger, seleccionar, organizar, analizar, recuperar, suministrar y difundir la información. Convirtiéndose, de este modo, en intermediarios entre ésta y el usuario. Podemos concluir, por tanto, que la función principal de los centros de documentación es satisfacer la necesidad de información de los usuarios, garantizando, a su vez, la relevancia y fiabilidad de ésta.

De esta forma, como ya hemos señalado con anterioridad en diversas ocasiones, la identificación y selección de fuentes de información más relevantes, la elaboración de productos documentales, el diseño conceptual de sistemas de información y las estrategias de búsqueda de información, se convierten en las principales funciones del actual documentalista.

Los centros de documentación pueden estar ubicados y/o relacionados con departamentos, centros de investigación, instituciones, empresas… constituyendo, en ocasiones, empresas por sí mismos.

A grandes rasgos, la primera operación que han de realizar los centros es la adquisición y selección de documentos en función de la producción documental del área en cuestión, de los recursos disponibles, tanto humanos como económicos, etc. Para ello, es indispensable tener claro el tipo de usuario al que se dirige, los servicios que éstos necesitan y los objetivos y prioridades del centro. La siguiente operación es la de tratamiento, que consiste en el análisis documental, tanto de los aspectos formales como de los contenidos. Y por último, la de salida, que consiste básicamente en hacer llegar la información seleccionada y tratada al usuario, bien bajo demanda (búsqueda documental) o como propia iniciativa del centro (difusión documental).

De forma paralela, se desarrollan las actividades de mantenimiento, que permiten en correcto desarrollo del resto. Además de la organización, planificación de éstas y del mantenimiento de los descriptores documentales, se hace indispensable la elaboración de unas pautas de actuación y la evaluación del conjunto de las actividades.

Lo ideal es realizar un diagnóstico general, denominado auditoría de información. Para ello seguiremos las pautas básicas de un análisis de mercado. Se trata, a grandes rasgos, de revisar el uso de la información dentro de la organización; identificar y mapear los recursos de información disponibles; determinar qué información es esencial, por qué y para quién; establecer cómo se utiliza y se comparte y evaluar los costes y el valor de ésta. De esta forma, obtendremos las bases para cualquier actuación o iniciativa vinculada a la gestión de la información, determinando los procesos, recursos, etc. necesarios.

Por otro lado, la tipología documental que manejan estos centros es de lo más variado y se puede clasificar atendiendo a la orientación, al formato de publicación y/o al soporte material. Éste último, en principio, no parece muy importante, sin embargo, en muchas ocasiones determina el grado de accesibilidad del documento. Entre los nuevos soportes de la información, destacan el CD y el DVD, de rápido acceso, ideal para documentos “cerrados” y multimedia, y el soporte digital, para la información perecedera y/o continuamente actualizable. El soporte digital se convierte, gracias a Internet y al bajo coste de publicación y consulta que éste le otorga, en recursos con un gran poder de difusión.

A través de Internet, además, podemos acceder a una lista interminable de servicios de información digital: bases de datos, libros, revistas especializadas, medios de comunicación, información corporativa e institucional, contenidos multimedia, aplicaciones informáticas… Como señala el profesor Antonio Ten en una entrevista para Redes: la web es el motor “más fácil y accesible” en “un mundo que cambia a cada momento” (por cierto, ¿cómo puede un profesor decir por televisión que “un libro es una forma de comunicación del pasado” y quedarse tan pancho?)

3/31/2007

14 DE MARZO: LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN

Como hemos visto en clase, la sociedad de la información se caracteriza por una economía globalizada, la importancia de las TIC, la competitividad, la aparición de nuevos sistemas de mercado y la normalidad en los procesos de cambio, generándose una cantidad ingente de información “sin parar y sin control”. De esta forma, el control y el manejo de dicha información se convierte en un quehacer de suma importancia, constituyendo en la actualidad el principal sector de las actividades económicas que se realizan en nuestra sociedad.

Las leyes de Price, de Obsolescencia y de Bradford nos evidencian la “inFoxicación” de la sociedad occidental, fomentada a su vez por los nuevos soportes y medios de comunicación y por la ilimitada disponibilidad de éstos. Por ello, realizar una estructuración y posterior selección de la información se hace cada vez más indispensable. Paralelamente, la formación de profesionales que se encarguen de analizar y de asegurarnos la fiabilidad de dicha información es una necesidad ineludible para los países occidentales.

Al principio del comentario hemos señalado las características de la sociedad de la información, pero, ¿cuántas “sociedades” conocemos con dichas características? “Sólo el 11% de la población mundial tiene acceso a Internet y el 90% de las personas conectadas viven en los países industrializados” (por elegir una de tantas afirmaciones que encontramos al respecto).

Igualmente, me parece especialmente representativa la “pirámide evolutiva de la alfabetización digital”. ¿Qué significa alfabetizarse digitalmente para alguien que no sabe leer ni escribir? Creo que faltan demasiados peldaños en demasiados lugares de este mundo en el que vivimos como para pensar que la sociedad de la información es una realidad global.

Tras leer el artículo Joan Baiget: Gestión del Conocimiento: ¿la última Frontera?, todos estamos de acuerdo en que “sin información no hay conocimiento” y que “sin conocimiento no hay innovación” pero ¿es realmente cierta la afirmación “sin innovación no hay futuro”? Si el futuro no es sólo para unos pocos, yo no estaría tan segura.

Hasta ahora hemos hablado de la sociedad de la información, una realidad imparable para nuestra sociedad occidental, pero ¿qué ocurre con la sociedad del conocimiento?

Tomando como referencia la definición de la sociedad de la información, la supuesta sociedad del conocimiento sería aquella en la que el control y el manejo del conocimiento se convierten en el principal sector de la actividad económica. Hasta aquí todo parece normal, pero, ¿podemos gestionar realmente el conocimiento?

Teniendo en cuenta que el conocimiento es la “elaboración de juicios razonados” a partir de la información y que “lo que diferencia el conocimiento de la información es la complejidad de las experiencias que se necesitan para llegar a él”, yo diría que no. “El conocimiento no se puede transferir de una persona a otra, ha de fabricarse por la propia persona”. De esta forma, la información es lo objetivo y el conocimiento lo subjetivo, ¿estamos hablando entonces de gestionar lo subjetivo?, ¿será quizá por esto que “la gestión del conocimiento no ha encontrado su lugar” como señala Joan Baiget?

3/19/2007

VISITA AL CENTRO DE DOCUMENTACIÓN EUROPEO DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA

Al hilo de lo que expuse en mi anterior comentario, me resulta interesante citar aquí la definición que el Centro de Documentación Europea de la U. S. hace sobre sus propias funciones: “ayudar a las instituciones de enseñanza superior y a los centros de investigación a promover y desarrollar la enseñanza y la investigación sobre la Integración Europea, animar a estas instituciones a participar en el debate sobre la Integración Europea y contribuir, con el fin de aumentar la transparencia, a dar a conocer las políticas de la Unión Europea al conjunto de los ciudadanos europeos: tales son los objetivos principales de la red de Centros de Documentación Europea (CDE)”.

En España existen 37 CDE pertenecientes a la Red Europea, de los cuales 3 están en Andalucía, éstos últimos están integrados, a su vez, en la Red de Información Europea de Andalucía. La mayoría de estos centros nacieron en los años 60 con el objetivo de informar a los ciudadanos sobre la adhesión de España a la Unión Europea. En la actualidad, muchos de ellos están asociados con la Universidad dado su cometido, aunque su función no se limita a los universitarios.

3/16/2007

7 DE MARZO: ¿QUIÉN ES EL DOCUMENTALISTA?

El documentalista es, Misterios Inexplicables aparte, el encargado de gestionar y tratar la información, evaluando, seleccionando y discriminando los recursos dentro de las organizaciones. Para ello, y dado el rápido desarrollo de las tecnologías de la información, se hace necesario su adaptación al entorno, el trabajo en equipo y la integración en grupos multidisciplinares.

En la actual sociedad del conocimiento, el documentalista ha de desarrollar, además, tal y como señala Carpintier, la capacidad de “desintegrar y reagrupar en nuevos formatos los resultados de sus búsquedas y análisis […] para paliar la falta de tiempo […] y ayudar a las empresas a competir en la economía de la atención”.

De esta forma, los teóricos del tema nos hablan del “nuevo” gestor del conocimiento, que responde a necesidades prácticas y de negocio, en contraposición al “viejo”, con un perfil más intelectual y poco preocupado por los objetivos económicos.

La anterior afirmación se convierte en una constante en la mayoría de los textos propuestos. El artículo de Itziar Ortega sobre el Perfil y roles del nuevo Gestor del Conocimiento no tiene desperdicio en este sentido. Un poquito exagerados en relación al mundo económico, la sensación al leerlos resulta un tanto inquietante... Además de las numerosas y, a mi parecer, rebuscadas características y funciones que se le otorgan al documentalista, el uso de palabrejas tales como information managers, competitive intelligence, market research…(y que conste que yo no tengo ningún problema con los anglicismos) ¿no desprende un cierto tufillo a querer resultar más “cool” y “vendibles”? (ambos adjetivos, por cierto, utilizados en algunos de estos textos). Aunque esta es, por supuesto, mi modesta opinión personal; creo que si algún día llegase a documentalista, sería del club de Deyanira Sequeira y Miguel Littin.

Exageraciones aparte, lo cierto es que en la actualidad, y en esto estamos todos de acuerdo, el problema no es encontrar la información, ya que nos encontramos sobresaturados de ella, sino jerarquizarla, pasarla por un filtro de calidad y utilizar diferentes criterios de evaluación para decidir cuál de ellas es más pertinente, teniendo en cuenta quien la demanda; y es ésta precisamente la tarea del documentalista

Para ello, además de las cualidades que hemos señalado al principio del comentario, es necesario controlar el universo informativo, tener un importante bagaje cultural y ser, en definitiva, un (¿viejo?) intelectual. Tal y como señala Deyanira Sequeiro, ésta es la única forma de alejarse del “documentalista autómata e indiferente, a quien le da lo mismo entregar informaciones distorsionadas o irrelevantes para nuestro interés” para serlo por opción personal y compromiso con los demás.

3/15/2007

21 DE FEBRERO: ¿QUÉ ES LA DOCUMENTACIÓN?

“Acción y efecto de documentar” dice el Diccionario de la R.A.E. Era previsible, hasta ahí todos de acuerdo. Pero, ¿qué se entiende por documentación? La segunda y última de las acepciones nos llama más la atención: “documento o conjunto de documentos, preferentemente de carácter oficial, que sirven para la identificación personal o para documentar o acreditar algo”. Estoy de acuerdo con los chicos del video: esto suena a papeleo... De la misma forma, si buscamos la definición de documentalista, además de “persona dedicada a recopilar datos biográficos, informes, noticias, etc., sobre determinada materia”, encontramos “persona dedicada a hacer cine o televisión documental”. ¿Será por esto que el director de Misterios Inexplicables se hace llamar documentalista?

Evidentemente, para nosotros, esta palabra adquiere en este momento otro significado, si bien en la misma línea, muy, pero que muy alejado.
Tras los archivos y las bibliotecas, el mundo de la documentación se nos presenta como el tercero y, a la vez articulador, de los pilares que sostienen nuestra sociedad de la información. Hablamos, por lo tanto, de la documentación entendida como la gestión y el tratamiento de la información, nunca considerada como una finalidad en sí misma, sino al servicio de los colectivos o entidades a los que sirven. Por ello, tras analizar la información, es indispensable su puesta a punto, facilitando su localización y recuperación por parte de los usuarios.