16 DE MAYO: LA IGUALDAD, UN COMPROMISO DE LOS PROFESIONALES DE LA INFORMACIÓN.
La última clase de la asignatura Tratamiento Informático de la Información se dedicó a continuar las exposiciones de los artículos que hemos elaborado para la Wiki Documentación UPO. Además de las intervenciones sobre la ISO (Organización Internacional para la Estandarización) a cargo de Vero, sobre la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) y la ALA (Asociación Americana de Bibliotecas) por J.J. y sobre el capital intelectual, la web semántica, la elaboración de resúmenes y los resúmenes automatizados, de una servidora; hubo tres artículos, uno de cada uno de nosotros, que me interesaron de forma especial, con una clara línea común: el papel que juegan los profesionales de la información en la lucha contra las desigualdades sociales. De esta forma, el libre acceso a la información se convierte en una de las principales premisas que debe guiar sus actividades de estos profesionales, cuestión esencial para la libertad, la igualdad, el entendimiento mundial y la paz.
"Todos tienen el derecho a la libertad de opinión y expresión, este derecho incluye la libertad para tener opiniones sin interferencia y para buscar, recibir e impartir información e ideas mediante cualquier medio sin importar las fronteras" (Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, artículo 19)
El comentario de J.J. sobre el pago por préstamo denuncia la directriz tomada por la Unión Europea “por la que se obliga por ley a bibliotecas, archivos y otros centros de información e investigación a pagar unos derechos o canon a autores y editores por los préstamos efectuados”. Tal y como señala el Manifiesto de profesores universitarios españoles contra el pago por préstamo en bibliotecas: éstas, "como agentes implicadas en la formación, la información y el entretenimiento de los ciudadanos, suponen un inmejorable medio para la promoción de la creación y la difusión de la cultura y el pensamiento, papel que siempre han desempeñado de forma desinteresada. Cualquier carga por el préstamo de sus obras supondría un retroceso en sus servicios y colecciones.” Por lo que este pago por préstamo “supondría la consideración de las bibliotecas y los centros públicos de información como entidades comerciales y no como instituciones culturales, necesarias para el desarrollo de los ciudadanos y el ejercicio del derecho a la educación, la información y la lectura que la Constitución Española reconoce.”
De la misma forma, según la IFLA (Federación Internacional de Asociaciones e Institucioes Bibliotecarias), una organización no-gubernamental, internacional e independiente que representa los intereses de la Biblioteconomía y la Documentación, las bibliotecas y demás servicios de información son los intermediarios entre las personas y los recursos globales de información, las ideas y las obras de creación literaria. De la misma forma, asegura que Internet constituye en la actualidad la herramienta para la igualdad en el acceso a la información, “para el desarrollo personal, la educación, el estímulo, el enriquecimiento cultural, la actividad económica y la participación informada en la democracia. Todo el mundo puede presentar sus intereses, conocimiento y cultura para que los demás los conozcan”. De esta forma, las bibliotecas y el resto de los servicios informativos han de considerarse como “un medio para superar las barreras creadas por las diferencias en los recursos, la tecnología y la formación.”
La libertad de acceso a la información sin importar el soporte y las fronteras, se convierte de esta forma, en una responsabilidad primordial de los bibliotecarios y documentalistas para superar la brecha digital. Esta fuente de desigualdades, de la cual nos habló Vero, “hace referencia a la distancia existente entre áreas individuales, residenciales, de negocios y geográficas en los diferentes niveles socio-económicos en relación a sus oportunidades para acceder a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación así como al uso de Internet, lo que acaba reflejando diferencias tanto entre países como dentro de los mismos”.
La última clase de la asignatura Tratamiento Informático de la Información se dedicó a continuar las exposiciones de los artículos que hemos elaborado para la Wiki Documentación UPO. Además de las intervenciones sobre la ISO (Organización Internacional para la Estandarización) a cargo de Vero, sobre la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) y la ALA (Asociación Americana de Bibliotecas) por J.J. y sobre el capital intelectual, la web semántica, la elaboración de resúmenes y los resúmenes automatizados, de una servidora; hubo tres artículos, uno de cada uno de nosotros, que me interesaron de forma especial, con una clara línea común: el papel que juegan los profesionales de la información en la lucha contra las desigualdades sociales. De esta forma, el libre acceso a la información se convierte en una de las principales premisas que debe guiar sus actividades de estos profesionales, cuestión esencial para la libertad, la igualdad, el entendimiento mundial y la paz.
"Todos tienen el derecho a la libertad de opinión y expresión, este derecho incluye la libertad para tener opiniones sin interferencia y para buscar, recibir e impartir información e ideas mediante cualquier medio sin importar las fronteras" (Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, artículo 19)
El comentario de J.J. sobre el pago por préstamo denuncia la directriz tomada por la Unión Europea “por la que se obliga por ley a bibliotecas, archivos y otros centros de información e investigación a pagar unos derechos o canon a autores y editores por los préstamos efectuados”. Tal y como señala el Manifiesto de profesores universitarios españoles contra el pago por préstamo en bibliotecas: éstas, "como agentes implicadas en la formación, la información y el entretenimiento de los ciudadanos, suponen un inmejorable medio para la promoción de la creación y la difusión de la cultura y el pensamiento, papel que siempre han desempeñado de forma desinteresada. Cualquier carga por el préstamo de sus obras supondría un retroceso en sus servicios y colecciones.” Por lo que este pago por préstamo “supondría la consideración de las bibliotecas y los centros públicos de información como entidades comerciales y no como instituciones culturales, necesarias para el desarrollo de los ciudadanos y el ejercicio del derecho a la educación, la información y la lectura que la Constitución Española reconoce.”
De la misma forma, según la IFLA (Federación Internacional de Asociaciones e Institucioes Bibliotecarias), una organización no-gubernamental, internacional e independiente que representa los intereses de la Biblioteconomía y la Documentación, las bibliotecas y demás servicios de información son los intermediarios entre las personas y los recursos globales de información, las ideas y las obras de creación literaria. De la misma forma, asegura que Internet constituye en la actualidad la herramienta para la igualdad en el acceso a la información, “para el desarrollo personal, la educación, el estímulo, el enriquecimiento cultural, la actividad económica y la participación informada en la democracia. Todo el mundo puede presentar sus intereses, conocimiento y cultura para que los demás los conozcan”. De esta forma, las bibliotecas y el resto de los servicios informativos han de considerarse como “un medio para superar las barreras creadas por las diferencias en los recursos, la tecnología y la formación.”
La libertad de acceso a la información sin importar el soporte y las fronteras, se convierte de esta forma, en una responsabilidad primordial de los bibliotecarios y documentalistas para superar la brecha digital. Esta fuente de desigualdades, de la cual nos habló Vero, “hace referencia a la distancia existente entre áreas individuales, residenciales, de negocios y geográficas en los diferentes niveles socio-económicos en relación a sus oportunidades para acceder a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación así como al uso de Internet, lo que acaba reflejando diferencias tanto entre países como dentro de los mismos”.